La curva de rendimiento es una herramienta vital para comprender los mercados de bonos y el sentimiento económico. Al trazar los rendimientos de bonos con distintos vencimientos, normalmente desde el corto plazo hasta el largo plazo, ofrece información sobre las expectativas de los inversionistas respecto de las tasas de interés y el crecimiento económico. En general, una curva de rendimiento normal tiene pendiente ascendente, lo que indica que los bonos a más largo plazo tienen rendimientos más altos debido al aumento del riesgo con el tiempo. Por el contrario, una curva de rendimiento invertida, en la que los rendimientos de corto plazo son más altos que los de largo plazo, puede señalar una recesión económica.
Por ejemplo, considera una curva de rendimiento que refleje bonos gubernamentales a 2 años, 5 años y 10 años. Si el bono a 2 años rinde 1%, el de 5 años 2% y el de 10 años 3%, la curva subiría de izquierda a derecha, lo que sugiere que los inversionistas esperan un crecimiento más sólido y posiblemente un aumento de las tasas de interés en el futuro. Los analistas también prestan atención al empinamiento o aplanamiento de la curva, lo que puede indicar cambios en las condiciones económicas.
Los conceptos relacionados incluyen la estructura temporal de las tasas de interés y los spreads, que ayudan a los participantes del mercado a evaluar las percepciones sobre la actividad económica futura y la dirección de la política monetaria.
