Las estrategias neutrales al mercado están diseñadas para eliminar o reducir significativamente la exposición al riesgo sistémico del mercado mientras se obtienen ganancias de los movimientos relativos de precios entre valores. Este enfoque normalmente implica tomar posiciones largas y cortas en distintos valores cuando el inversionista espera que cambie la relación de precios entre ellos. Por ejemplo, un inversionista puede tomar una posición larga en una acción que se espera que supere el rendimiento de su sector y, al mismo tiempo, abrir una posición corta en una acción correlacionada que se espera que tenga un rendimiento inferior.
Un ejemplo clásico de una estrategia neutral al mercado es el modelo long/short de acciones, en el que un trader considera que ciertos sectores o acciones divergiran en rendimiento, lo que crea oportunidades para generar ganancias independientemente de la dirección del mercado. Además, esta estrategia puede aplicarse en varias clases de activos, incluidas acciones, materias primas y renta fija. Los conceptos relacionados incluyen arbitraje y pairs trading, que también buscan explotar ineficiencias de precios sin exposición directa al mercado.
