El front-running ocurre cuando un bróker o trader realiza una operación basándose en el conocimiento de una transacción próxima que puede afectar el precio del activo. Por ejemplo, si un bróker se entera de que está por colocarse una orden grande que podría mover significativamente el precio de mercado, podría comprar el activo antes para venderlo luego a un precio más alto.
Esta práctica plantea preocupaciones éticas y legales, ya que puede socavar la integridad del mercado y la confianza entre clientes y brókers. Los organismos reguladores en muchas jurisdicciones han establecido reglas estrictas contra el front-running, clasificándolo como una violación del deber fiduciario y un abuso de la relación bróker-cliente.
Los conceptos relacionados incluyen el insider trading, que implica operar con base en información no pública, y la importancia de la etiqueta de mercado para mantener un entorno de trading justo. Una regulación de mercado efectiva busca mitigar estas prácticas para garantizar condiciones equitativas para todos los participantes.
