La tasa de fondos federales es un componente fundamental de la política monetaria en Estados Unidos, establecida por el Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC). Influye en otras tasas de interés, incluidas las de cuentas de ahorro, préstamos e hipotecas, por lo que impacta la actividad económica general. Cuando la Reserva Federal sube o baja esta tasa, normalmente refleja su evaluación de la fortaleza o debilidad de la economía.
Por ejemplo, cuando la economía crece rápidamente, la Fed puede aumentar las tasas para evitar la inflación, lo que encarece el endeudamiento. Por el contrario, durante desaceleraciones económicas, la Fed podría bajar la tasa para estimular el endeudamiento y el gasto. La tasa de fondos federales no se observa directamente; en cambio, es una tasa efectiva que los bancos se cobran entre sí por préstamos de un día para otro.
Esta tasa está vinculada a indicadores económicos más amplios, incluidas las tasas de inflación y los datos de empleo. Los cambios en la tasa de fondos federales pueden tener repercusiones significativas en los mercados financieros, afectando los rendimientos de los bonos, los precios de las acciones y los tipos de cambio.
