Las Bandas de Bollinger, desarrolladas por John Bollinger en la década de 1980, son una herramienta popular de análisis técnico utilizada para medir la volatilidad del mercado e identificar posibles oportunidades de trading. Las bandas consisten en tres líneas: la línea media es una media móvil simple (SMA), que normalmente se configura sobre un número específico de períodos (comúnmente 20), mientras que las bandas externas se calculan usando desviaciones estándar (por lo general dos) a partir de esta media móvil. Esta configuración crea una envolvente dinámica alrededor de la acción del precio.
En la práctica, cuando el precio se acerca a la banda superior, puede indicar que el activo está sobrecomprado, mientras que un acercamiento a la banda inferior puede sugerir una condición de sobreventa. Los traders suelen buscar posibles señales de reversión cuando los precios tocan estas bandas. Por ejemplo, si un precio toca la banda superior y empieza a volver a bajar, podría interpretarse como una señal para posiblemente vender.
Asimismo, las Bandas de Bollinger pueden usarse junto con otros indicadores, como el Índice de Fuerza Relativa (RSI) o la Convergencia/Divergencia de Medias Móviles (MACD), para mejorar los procesos de toma de decisiones. Sin embargo, como ocurre con todas las herramientas de análisis técnico, es importante usar las Bandas de Bollinger dentro de una estrategia de trading más amplia y considerar el contexto del mercado.
