Un carry trade es una estrategia de trading que consiste en pedir prestados fondos en una divisa con una tasa de interés baja e invertir esos fondos en una divisa con una tasa de interés más alta. Esta diferencia en las tasas de interés puede generar un rendimiento, a menudo denominado el 'carry'. La selección del par de divisas es crucial, ya que los traders suelen buscar pares que ofrezcan diferenciales de tasas de interés significativos.
Además de los diferenciales de tasas de interés, los participantes del mercado deben considerar factores como la volatilidad de las divisas y las condiciones macroeconómicas, que pueden afectar el tipo de cambio. Si bien los carry trades pueden ser rentables, también exponen a los traders al riesgo de tipo de cambio. Un movimiento en las divisas subyacentes puede compensar o superar las ganancias derivadas del diferencial de tasas de interés. Por ello, las prácticas sólidas de gestión del riesgo son esenciales al emplear esta estrategia.
